Un análisis realizado por TORCH en el que han participado las cinco universidades pone de relieve las estrategias y las buenas prácticas aplicadas por las universidades para colaborar con agentes no académicos —y, en especial, con empresas— en el ámbito de la investigación, así como la forma en que actúan para detectar la innovación que surge de sus equipos de investigación.
¿De qué manera colaboran las universidades con agentes no académicos para la financiación o la ejecución de proyectos de investigación? ¿Cómo podrían potenciar la cooperación con el sector privado para hacer frente a los retos sociales y medioambientales a escala mundial mediante una investigación aplicada que responda a las necesidades de los usuarios finales? ¿Y cuáles son las mejores soluciones para detectar la innovación en el ámbito universitario?
Las universidades asociadas a TORCH llevaron a cabo entrevistas con algunos investigadores, personal de las oficinas de contratos y de transferencia de tecnología, empresas asociadas, doctorandos en industria y responsables de desarrollo empresarial, con el fin de recabar sus opiniones sobre las mejores prácticas para colaborar con actores no académicos e identificar la innovación. Mediante el análisis de las políticas y los documentos estratégicos de las universidades, así como la recopilación de datos a través de una encuesta cumplimentada por representantes de las universidades de la Alianza, TORCH ha publicado recientemente dos informes, uno de los cuales analiza las estrategias y formas de colaboración entre los investigadores de las universidades y las empresas, por ejemplo, a través de la colaboración contractual en materia de investigación, la transferencia de tecnología, la financiación para la maduración de proyectos, los doctorados industriales, los laboratorios conjuntos, etc.
El segundo informe presenta las mejores prácticas que aplican las universidades para detectar, en una fase temprana, la investigación con potencial innovador, con el fin de integrar una estrategia de valorización lo antes posible y de la forma más adecuada, y analiza las mejores prácticas de las empresas en materia de detección de la innovación.
Desarrollo empresarial
En cuatro universidades de la Alianza CHARM-EU, los responsables de desarrollo empresarial ayudan a los equipos de investigación a identificar posibles oportunidades de colaboración en investigación y transferencia de tecnología. Estos responsables actúan de enlace con agentes privados y empresas, y trabajan para que la oferta de investigación sea más visible y accesible para los socios no académicos, mediante un mapeo de los recursos de los equipos de investigación que podrían ser aprovechados por las empresas.
Herramientas que utilizan las universidades para facilitar una colaboración eficaz con las empresas
Una de las estrategias que utilizan algunas de las universidades de la Alianza CHARM-EU es disponer de una herramienta eficaz de «gestión de las relaciones con los clientes» que permita realizar un seguimiento de la colaboración con socios estratégicos. Las universidades de la Alianza también han elaborado guías prácticas y modelos de acuerdos diseñados para negociar contratos de investigación y transferencia de tecnología con empresas.
Las bases de datos de competencias y servicios, como la de la Universidad Eötvös Loránd (ELTE), también resultan útiles para que diversas empresas externas puedan identificar fácilmente los equipos de investigación y los recursos de la universidad y establecer colaboraciones.
Proyectos y eventos para impulsar la colaboración entre universidades y empresas
Para fomentar la colaboración con las empresas, las universidades organizan actos destinados a premiar a los investigadores innovadores, ya que el reconocimiento constituye un importante incentivo para favorecer la colaboración entre el sector público y el privado, como, por ejemplo, las «Jornadas de la Innovación», los «Premios a la Innovación» o el «Premio a la Investigación (e Investigador) Innovadora».
Las universidades de la Alianza también ponen en marcha o participan en iniciativas y proyectos, tales como:
El programa Foro de Innovación Abierta de la Universidad de Barcelona tiene como objetivo impulsar la colaboración entre el sector público y el privado. Abierto durante todo el año, este foro permite a las empresas compartir retos innovadores con equipos de investigación y organizar eventos de puesta en contacto entre empresas e investigadores para encontrar socios de interés.
El programa UB Innovation Tickets fomenta la contratación de proyectos de investigación, desarrollo e innovación mediante la creación de nuevos proyectos de colaboración entre empresas, instituciones y grupos de investigación con la subvención SGR de la Generalitat de Cataluña
«Empresas en el campus» es una convocatoria de proyectos dedicada a desarrollar nuevas colaboraciones entre empresas y laboratorios de investigación de los cinco polos de investigación de la Universidad de Montpellier[1]. El objetivo es facilitar que el personal de las empresas se instale directamente en los laboratorios de investigación. «Empresas en el campus» abarca la incorporación de nuevos empleados de empresas y responsables de proyectos de start-ups que se benefician de servicios de incubación. Acoger a las empresas en instalaciones cercanas a los investigadores y estudiantes durante un periodo mínimo de seis meses es una forma de superar las dificultades logísticas que a menudo pueden suponer un obstáculo para este tipo de proyectos. La posibilidad de trabajar en estrecha colaboración con los socios en temas de interés mutuo es un factor que favorece la creación de colaboraciones más profundas y a largo plazo.
El Centro de Colaboraciones Inusuales (CUCo) de la Universidad de Utrecht fomenta y facilita colaboraciones inusuales entre jóvenes académicos. El centro fomenta el pensamiento innovador y crea oportunidades de colaboración. Esto da lugar a conexiones inesperadas que traspasan las fronteras entre disciplinas, impulsadas por los retos sociales y la curiosidad de los investigadores. Los investigadores se centran en el cambio climático y la contaminación, la inclusión y la diversidad, la salud, la alimentación y la sostenibilidad. Buscan soluciones que tengan un impacto amplio y duradero en la sociedad.
CHARM-EU se esfuerza decididamente por cooperar con socios externos del mundo empresarial y de la sociedad.
Detección de la innovación
La contribución a la sociedad es la tercera misión de las universidades. Las colaboraciones entre la universidad y la industria ayudan a tender puentes entre la universidad y la sociedad en general. La valorización de la investigación científica, mediante la creación de valor añadido a través del acceso al mercado y el espíritu emprendedor, permite acercar las innovaciones científicas a las necesidades de los usuarios finales y dar respuesta a los retos globales, sostenibles y sociales.
Pero antes de que las innovaciones alcancen su madurez y se les saque partido, ¿cómo detectan las universidades los proyectos innovadores entre toda la investigación que llevan a cabo sus equipos de investigación?
El análisis TORCH pone de manifiesto que, en todas las universidades, las oficinas administrativas —como la oficina de apoyo a la investigación y las oficinas de gestión de contratos— participan en la detección de la innovación dentro de los equipos de investigación y los laboratorios de las universidades. Para supervisar la investigación que se lleva a cabo, los responsables administrativos recurren a procedimientos básicos como la comunicación por correo electrónico, las llamadas telefónicas y las reuniones formales e informales.
Para declarar sus invenciones y programas informáticos, los investigadores de las universidades de la Alianza rellenan los Formularios de Divulgación de Invenciones (IDF) y los Formularios de Divulgación de Programas Informáticos (SDF), que deben entregarse a las oficinas correspondientes. Por lo tanto, se espera que los investigadores sean relativamente independientes a la hora de realizar la autoevaluación de sus invenciones. Los agentes administrativos pueden sensibilizar a los investigadores sobre la importancia de declarar los resultados innovadores de sus investigaciones para poder, posteriormente, obtener financiación y valorizarlos, por ejemplo, mediante solicitudes de patente. Pueden ayudar a los investigadores a cumplimentar correctamente los formularios IDF y SDF.
Como ejemplo de buenas prácticas, con el fin de facilitar la declaración de software, la Universidad de Montpellier ha creado una plataforma en línea (PLUM – Plataformas de software de la Universidad de Montpellier) en la que los investigadores pueden declarar fácilmente la creación de un nuevo software.
Además de los procedimientos y prácticas de seguimiento de la investigación y de detección de la innovación, existen otras iniciativas, tareas y prácticas que pueden contribuir de forma más o menos directa a la detección de la innovación en las unidades y grupos de investigación:
El curso de formación de dos días «Booster Innovation Montpellier» es una iniciativa de buenas prácticas puesta en marcha por la Universidad de Montpellier desde 2020. El programa está dirigido a estudiantes, investigadores, profesores-investigadores y personal que cuente con una idea o un proyecto innovador o de gran potencial en distintos ámbitos, como la salud, la alimentación, la agronomía o la agricultura. La formación presenta diferentes posibilidades para valorizar los proyectos de investigación científica (colaboración, transferencia, creación de empresas), así como las herramientas y las posibles fuentes de financiación para apoyar el avance de los proyectos. Al finalizar el «Innovation Booster Montpellier», todos los proyectos reciben apoyo en función de la vía de valorización elegida.
Por último, las universidades de la Alianza se asocian con agentes no académicos para participar en los procesos de cocreación de conocimiento avanzado y, de este modo, detectar oportunidades de innovación y colaborar en la investigación. Las universidades han desarrollado estrategias específicas integradas en los ecosistemas de innovación fuera del ámbito académico, así como en la industria y el sector público, con el fin de apoyar la investigación pública, la innovación y el espíritu emprendedor.
Un análisis comparativo realizado con socios no académicos de TORCH pone de manifiesto que muchos actores privados cuentan con un departamento de I+D con científicos y técnicos dedicados a la investigación y la innovación, así como con un amplio sistema interno de informes y procedimientos administrativos para supervisar la investigación y el software. Consideran que la intervención estatal[2] es importante para gestionar la complejidad. Además, los actores no académicos creen firmemente en la cooperación entre las diferentes partes interesadas, en la comunicación, en el intercambio de ideas y conocimientos, y en el fomento de la confianza en las relaciones entre socios para saber que pueden contar unos con otros. Por lo tanto, los socios no académicos subrayan la importancia de establecer redes de contactos en la búsqueda de innovación, de conocer y tener acceso a múltiples y diversos actores clave de la innovación. Además, los agentes no académicos invierten un gran porcentaje de su volumen de negocio en I+D, en ampliar los conocimientos de sus empleados y en colaborar con socios externos. También reservan a sus científicos tiempo libre de trabajo para la exploración, para probar cosas nuevas y experimentar, lo que puede impulsar la innovación, y animan a sus científicos a reunirse con sus homólogos y asistir a congresos para fomentar el intercambio de conocimientos.
Si quieres saber más sobre las buenas prácticas de la Alianza CHARM-EU y las recomendaciones para mejorar la colaboración entre universidades y actores no académicos, puedes consultar los informes del Paquete de Trabajo 5 aquí: https://www.charm-eu.eu/torch/workpackages.
[1] Los cinco ejes de investigación de la UM son: Agricultura, Medio Ambiente y Biodiversidad; Biología y Salud; Química; Matemáticas, Informática, Física y Sistemas; y Ciencias Sociales.
[2] El método «State-gate» es un método desarrollado por Robert G. Cooper y teorizado en la década de 1980. Este método se utiliza ampliamente en muchos tipos de empresas, ya que facilita el proceso de gestión y lanzamiento de un producto. Divide cada nuevo proyecto en etapas distintas y sucesivas, separadas por «puertas» (gates), es decir, decisiones tomadas durante las reuniones de evaluación, que se refieren al estado del proyecto en términos de costes, riesgos, calidad y gestión del equipo. Cada «gate» marca la transición a la siguiente etapa. Este enfoque secuencial se centra en eliminar errores, organizar el desarrollo de un producto o proyecto y controlar las decisiones.