En el marco de la iniciativa «One Planet Fellowship», el programa de prácticas AWARD-Agropolis ofrece a jóvenes científicos europeos la oportunidad de explorar y contextualizar la investigación sobre el cambio climático y la agricultura en diferentes regiones de África. Los estudiantes de CHARM-EU que participan en el programa han compartido sus primeras experiencias.
Dedicado a apoyar la investigación de última generación sobre la adaptación al cambio climático en África, el Programa de Becas One Planet (OPFP) está creando una sólida red intergeneracional de investigadores africanos y europeos, reuniendo a jóvenes científicos del clima de ambos continentes y reforzando sus capacidades de liderazgo y de investigación científica. Una de las iniciativas del OPFP es el programa de prácticas que lleva a cabo conjuntamente AWARD[1] y la Fundación Agropolis[2], cuyo objetivo es ampliar las perspectivas de los jóvenes científicos europeos sobre la agricultura y los sistemas alimentarios africanos. Las estudiantes de CHARM-EU Marina Rovira Puig, Judith Albert, Isa Maathuis y Jill Hoost figuraron entre las seleccionadas para participar y colaborar con un mentor africano (galardonado con el OPFP) y un joven científico africano.
El programa de prácticas comenzó con un taller de formación y creación de redes de una semana de duración organizado en Nairobi (Kenia), donde mentores, alumnos y todos los socios de aprendizaje participaron en un intenso evento de desarrollo profesional y personal que ofreció un espacio para establecer contactos y preparar a los participantes para las próximas semanas de visitas científicas. Tras el taller inaugural, los socios de aprendizaje europeos fueron asignados a una de las instituciones de investigación africanas seleccionadas para una visita de cuatro semanas con el fin de trabajar junto a sus mentores y adquirir experiencia sobre el terreno. A la fase de prácticas presenciales le sigue un proceso de coaprendizaje en línea de seis meses de duración, que se prolongará hasta diciembre de 2023.
Marina Rovira Puig fue destinada a Morogoro (Tanzania), donde trabajó junto a su mentor en la Universidad Agrícola de Sokoine como investigadora asociada. Colabora en un proyecto de investigación titulado«La influencia del cambio climático en el caudal ambiental para el bienestar y la conservación de los ecosistemas: el caso de la cuenca baja del río Rufiji». Participó en la presentación del proyecto en la Conferencia de Líderes Globales organizada en Filipinas, elaboró una revisión bibliográfica y aprendió a utilizar diversas herramientas de análisis de datos, al tiempo que prestaba apoyo al departamento en la supervisión de exámenes, la corrección de pruebas y el uso de herramientas digitales. También ha contribuido a varias propuestas destinadas a crear una red de científicos sobre aspectos relacionados con el agua entre los socios de AWARD. Una de ellas es una propuesta de la UE en la que también participa CHARM-EU como colaborador a través de la Universidad de Montpellier.
«¡Ha sido una experiencia fantástica! AWARD hace un trabajo increíble y este programa ha sido muy beneficioso para mi desarrollo personal y profesional. Además, estoy muy ilusionada porque me llevo muy bien con mi mentor y con los distintos profesores, y ya estamos barajando posibles colaboraciones futuras».
Marina Rovira Puig, titulada por CHARM-EU
Judith Albert fue asignada a la Universidad Félix Houphouët-Boigny, situada en Abiyán (Costa de Marfil), donde su tutor trabaja como profesor e investigador. En el marco del programa, tuvo la oportunidad de visitar las comunidades agrícolas locales, conocer de primera mano su situación y recopilar datos mediante encuestas y grupos de discusión para su tesis de máster sobre«El impacto de las políticas relativas al cultivo del cacao en Costa de Marfil en la resiliencia climática». Considera que, más allá de la investigación que facilita, el programa fomenta también el crecimiento personal y el desarrollo profesional, mientras que los intercambios entre culturas promueven la reflexión sobre las ideas y expectativas personales interiorizadas que podrían diferir de la realidad.
«Esta experiencia también me hace volver a tomar conciencia de lo interconectados que están nuestros dos continentes y de los retos globales a los que nos enfrentamos juntos»,subrayó Judith al reflexionar sobre el boicot contra el plan de Costa de Marfil y Ghana de introducir un precio mínimo para el cacao.«Las consecuencias van más allá de las cuestiones de responsabilidad y moralidad relacionadas con este tema, y afectan a la comunidad mundial, especialmente en lo que se refiere a cuestiones de sostenibilidad y cambio climático», explica.
Tanto Marina como Judith destacaron el apoyo y los valiosísimos comentarios que recibieron de sus mentores y de los investigadores con experiencia de las universidades de acogida, así como el crecimiento personal y profesional que experimentaron.
«A lo largo de la investigación descubrí un campo fascinante y un país precioso. Disfruté tanto de la investigación que ahora me estoy planteando desarrollar una carrera profesional en este ámbito», explicó Marina, quien destacó que el viaje le ha ayudado a ganar confianza en sí misma y en sus capacidades, al tiempo que ha descubierto un tema que podría convertirse en su futura especialidad. También se muestra inmensamente agradecida por los estrechos vínculos que ha podido establecer y que podrían servir de base sólida para futuras colaboraciones.«¡Siempre estaré agradecida a Morogoro y a su gente! Este viaje ha superado todas mis expectativas; ha sido una de las mejores experiencias de mi vida», resumió.
Judith también ha recopilado una gran cantidad de conocimientos y ha perfeccionado muchas habilidades durante su estancia. Ha considerado especialmente valiosa la experiencia práctica en investigación y ha destacado la importancia de su aprendizaje cultural. A través de sus observaciones e intercambios, ha adquirido una mejor comprensión de la sociedad marfileña, así como de sí misma y de sus propios orígenes. Además, también ha aprendido cómo sus suposiciones, experiencias y visión del mundo influyen en la recopilación e interpretación de sus datos. Al reflexionar sobre las relaciones entre la UE y África y la importancia de las comunidades internacionales, también ha subrayado la importancia de los programas interculturales y del diálogo.
«Espero que haya un futuro en el que podamos entablar un diálogo de verdad, de igual a igual, y tratarnos con respeto y equidad. ¿De qué otra forma vamos a resolver todos los problemas globales a los que nos enfrentamos juntos? Creo que los intercambios como estas prácticas pueden contribuir a un mejor entendimiento. Por muy pequeña que sea esta aportación en el panorama general, para mí, personalmente, tiene una gran importancia y valor. Estoy muy agradecida por haber tenido esta oportunidad».
Judith Albert, estudiante del programa CHARM-EU
Referencias
https://awardfellowships.org/the-one-planet-fellowship/
[1]La organización African Women in Agricultural Research and Development (AWARD) apoya a científicos, instituciones de investigación y empresas agroindustriales africanas para contribuir a una prosperidad inclusiva e impulsada por la agricultura en África, mediante la realización y difusión de investigaciones e innovaciones agrícolas que tengan más en cuenta las cuestiones de género.
[2]La Fundación Agropolis es una fundación de cooperación científica dedicada a la investigación, la formación y la innovación en agricultura y desarrollo sostenible, cuyo objetivo es promover la transición agroecológica a través de su red y de sus alianzas internacionales con múltiples partes interesadas. (Agropolis también fue socio de CHARM-EU durante la fase Capstone de 2022-2023).
El artículo se ha elaborado en colaboración con Marina Rovira Puig y Judith Albert. Las fotografías que aparecen en el artículo han sido tomadas y facilitadas por Judith.